Tribuna "La ecología es una oportunidad para el desarrollo"

Tribuna "La ecología es una oportunidad para el desarrollo"

Existe hoy en día en Francia un consenso relativo para admitir la urgencia de la puesta en marcha de políticas públicas más respetuosas con el medio ambiente. Es tiempo de imaginar otras medidas de acción que la fiscalidad creciente o el decrecimiento, las cuales son incompatibles con una Europa que lucha por preservar su nivel de vida y es todavía aún más incompatible con el resto del mundo, principalmente en los  países en vías de desarrollo.

Encuentren en “Le Cercle Les Echos.fr” el artículo de Frédéric Melki, Presidente y Director General de Biotope:

La ecología es una oportunidad para el desarrollo más que un inconveniente económico (versión en francés)

LE CERCLE LES ECHOS.FR | 28.02.2012 (artículo de Frédéric Melki)

Ser conscientes de los límites y de la fragilidad de nuestro planeta es, hoy en día, un concepto ampliamente extendido en la población, el cual transciende las divisiones políticas. No obstante, ciertos círculos ecologistas hacen hincapié en la primacía de la fiscalidad dentro de los medios ofrecidos al poder político para así impactar duraderamente en los comportamientos.

En un contexto social dominado por las inquietudes del futuro, esta “obsesión” fiscal, ampliamente simbolizada por el sistema del impuesto sobre el carbono (CO2), ha comenzado a cansar la opinión pública y a fisurar la unidad política observada con la euforia del  “Grenelle” del medio ambiente. Esta evolución es peligrosa y puede llevar a la desestimación masiva de las cuestiones medioambientales, las cuales serían perjudiciales para el conjunto de nuestras sociedades. Es tiempo de imaginar otras medidas de acción que la fiscalidad creciente o el decrecimiento, las cuales son incompatibles con una Europa que lucha por preservar su nivel de vida y es todavía aún más incompatible con el resto del mundo, principalmente en los  países en vías de desarrollo. Los ejemplos mostrados a continuación son pistas de reflexión que hay que transferir a las futuras proposiciones incluidas en los debates públicos que nos esperan en el 2012.

Favorecer la economía verde
Al igual que la empresa que dirijo con 240 empleados y con crecimientos anuales superiores al 30% desde hace 10 años, la economía verde es una realidad en nuestro país. Es un terreno fértil para las Pequeñas y Medianas Empresas (PME) innovadoras, fácilmente exportable, este tipo de economía es un sector de futuro para la Francia. Dichas empresas, con un fuerte valor añadido, merecen la implicación activa de los poderes públicos para ayudarles a rivalizar con la concurrencia europea. Las sociedades extranjeras son más grandes que las nuestras y canibalizan las convocatorias europeas para los cuales ninguna empresa francesa dispone de las referencias suficientes (1). Un acompañamiento del Estado más constante dentro del sector permitiría proporcionar rápidamente a estas empresas los medios para la exportación, teniendo en cuenta que los conocimientos franceses en ecología son originales y muy apreciados.

Restablecer las enseñanzas de la biodiversidad
Desde hace más de 20 años, nuestras universidades no forman más botanistas, entomólogos ni ornitólogos. La Francia, que era una de las primeras naciones en investigar la ciencia de la naturaleza, desaparece progresivamente de la esfera internacional, justo en el momento en que el estudio y la conservación de la biodiversidad pasan a ser un desafío planetario y una oportunidad económica única. Por falta de naturalistas bien formados, nuestras empresas se ven obligadas a rechazar o prorrogar proyectos ya obtenidos. En contra partida, podemos aplaudir la reforma de la ley relativa a las Libertades y Responsabilidades de las Universidades (LRU) permitiendo a las universidades una autonomía en la elección de sus cursos. Por consiguiente, está en sus manos la oportunidad de crear empleos que representen nuestra filial.

Contabilizar los beneficios obtenidos gracias a los ecosistemas
Desde siempre el ser humano ha utilizado los recursos naturales: comida, agua, calefacción, materiales de construcción…Las investigaciones actuales cuantifican los beneficios obtenidos gracias a los ecosistemas dentro del marco económico. Las zonas pantanosas, sin tener en cuenta la reputación de insalubridad, ofrecen 3 servicios económicos que se pueden cuantificar: protección contra las crecidas, depuración del agua y regulación de los recursos entre los periodos de sequía y lluvia. Su destrucción implica gastos considerables para compensar la función que desempeñan: diques, plantas de depuración, depuradoras de aguas residuales…Es por tanto económicamente más eficaz la preservación de dichos medios. Este enfoque integrado permite preservar eficazmente la biodiversidad al mismo tiempo que disminuye los costes de las obras públicas o privadas.

De esta manera podemos decir que existe una forma diferente de conservación de cualquier tipo de interés ecológico dentro de la política pública. Evitar las tasas, principal incentivo de acción pública, es una necesidad para mantener un mayor apoyo de los ciudadanos en la puesta en marcha de políticas voluntarias medioambientales.

La búsqueda del crecimiento económico mediante la conservación de la naturaleza es un reto esencial para el día de mañana.

(1) Convocatoria europea relativa a la puesta en marcha de políticas de conservación en Croacia imponía 3 referencias de proyectos ya realizados superiores a 700 000 euros, de las cuales ninguna empresa francesa disponía. El consorcio entre dos empresas (inglesa y danesa) consiguió obtener la oferta.

Leer el artículo de Frédéric Melki "La ecología es una oportunidad para el desarrollo más que un inconveniente económico” en el sitio web de Les Echos.fr (versión en francés).